martes, 21 de abril de 2015
Historia de ambos bandos.
Cuando pude ver claramente todo mi alrededor, casi estallo a llorar. ¿Donde estaban esos celestiales parajes del reino de los cielos? ¿Donde estaban esos niños jugueteando y correteando con sus amigos? ¿Donde estaba la bondad y la caridad? ¿Y el aire limpio? No lo sé, solo sé que ahora estaba tirado en el suelo, el cielo era negro, estrellado, y un frío enorme me recorría el cuerpo. Al padecer estaba encima de abundante césped, y mi campo de visión, dejaba grandes arboles empinados. Estaba, lo mas seguro, en un bosque.
Rápido, pero a la vez nervioso me puse en pie y me sacudí la ropa. No, en el cielo la gente no llevaba la típica bata blanca, ni mucho menos va desnuda; Va vestida como tu o como cualquier otra persona normal. Miré a mi alrededor, no había nada, solo frondosidad por todo lo alto,pero muy en el fondo de esa fila de arboles, parecía haber luz,así que rápidamente, me dispuse a ir hacía esta.
Mi sentido de la orientación era si no nulo, penoso. La verdad, yo veía la luz, pero no tenía ni idea donde narices tirar para encontrarla, solo sé que tenía mucho frío, y que si no encontraba algo caliente pasaría la peor noche de mi vida. Apartaba cada hoja de los arboles y esquivaba toda flor y toda fauna,pero aún así esta siempre se las ingeniaba para atraparme y causarme tropiezos varias veces; ¿Nunca te ha ocurrido? ¿Si verdad? Entonces sabes de que te hablo, si no, pues es bastante molesto. Caminé por ese bosque un buen rato, siempre siguiendo el haz de luz, era mi único destino, pero bueno... no encontraba el final de este. A la media hora me detuve, estaba demasiado cansado ya de esta situación, y además, un tronco tumbado en el suelo me tentaba a sentarme, así que me acerqué y eso hice, acomodándome y llevándome ambas manos a la frente,agachando esta. Estaba demasiado agobiado.
Pasaron unos veinte minutos y no tenía ni idea de la hora exacta, pero hacía mucho frío,así que debería ser ya madrugada. De repente, escuché unos pasos por mi zona, dios. imagínate, en el silencio de la soledad, una noche, sentado en un maldito tronco de un solitario bosque, y que de repente escuches las pisadas chafar las secas hojas de los arboles que muertas caen al suelo... ¿Verdad que chillarias? Pues Dios sabe porque no lo hice yo de milagro, aún así, no aparté la vista del suelo, por que si lo hacía, de seguro no habría vivido para narrar esto.
¿Hola? -Sentí un leve hilo de voz, parecía un susurro.- No quisiera molestarte pero... ¡Hey!
No creí para nada que esa voz fuera peligrosa una vez la oí,así que rápidamente me incorporé mejor mirándole. Vaya, un chico de estatura media, de piel morena,castaño de cabello y de mirada, con un tatuaje bastante curioso en su ojo, me miraba con la mejor de su sonrisa.
Hola.. Perdona estaba.. pensando en mis cosas.. -Susurré rascándome la nuca como si me disculpara.- ¿Deseas algo? -Tras esa acción, le dí una fuerte sonrisa tambien.-
Verás, estoy perdido, soy nuevo en la ciudad y no se nada de este lugar. -¡Que justo! Estabamos en las mismas pues.- ¿Sabrías indicarme el camino a la ciudad? -No dejó de evocar esa bonita sonrisa,que lastima que no pudiera ayudarle.-
Lo siento. Yo también soy nuevo y como tu estaba buscando la ciudad.. -Me puse de pie para no parecer un descortés y volví a rascarme la nuca.- La verdad... Estoy siguiendo una luz pero no hay manera de llegar a ella.
¿Te refieres a esa? -Señala la luz que yo obviamente,estaba siguiendo.- ¡Eso es la luna! -Echo a reir y me hizo sentir el hombre mas tonto del mundo.- ¡Estamos en un acantilado y lo del final solo es un despeñadero! Ese no es el camino. Por cierto, me llamo JongHyun, Kim JongHyun.-Como si nada, me ofreció su mano, vaya, que amigable.- Me temo que esta noche, juntos buscaremos esta estupida salida.
- Eso me hizo reir, vaya, no era mala idea, así no estaba solo, pero una cosa me extrañaba.. ¿Como ese chico no podía tener frío? Su ropa era lo normal. Una camiseta negra de tirantes con las mangas abiertas, dejando ver un poco de sus costados, y unos pantalones vaqueros blancos, estaba fuerte, fuerte y musculoso de complexión, también, por lo que pude ver de reojo, tenía buen bult... ¡Hey! ¡Se supone que soy un Ángel! Yo hice lo mismo y alargué mi mano y antes de estrecharla le dije con una de mis tiernas sonrisas.- Yo soy Bum.. KiBum.. Kim Kibum. -Hinche las mejillas y seguidamente uní mi mano a la de este, ¡Dios! ¡Estaba ardiendo! Que suerte. No me agarró muy fuerte, fue un estrechamiento suave.- Encantado de ser tu compañero esta noche.~ -Eché a reir y después de un rato de miradas mutuas,rompí el hielo.- ¿Que camino tomaremos?
El contrario no tenía ni idea, como yo,así que mientras se llevó la mano a la barbilla en posición pensativa,yo parpadeé y vi un camino que me dio buena espina, lo siento, en estos sitios solo existe una cosa, intuición.
- ¿Deseas ir por ahí? ¡A lo mejor es el camino! Me da buena espina.~ -Asentí orgulloso mientras el se volteaba a mirarlo, mirándome después con una ceja enarcada.- ¿Que te da tan buena espina? -Añadió mientras no dejaba de mirarme irónicamente.- Pues no se.. Intuición supongo.... -Le sonreí de manera provocativa.- Anda. Vamos... -Hice la señal de la cabeza de "Sígueme" Y empezó a caminar a mi lado.- Bueno, tomaremos este y si te equivocas. pues buscamos un sitio donde dormir.¿Que te parece? -No me iba a oponer,sueño tenía,pero la idea de dormir con un desconocido no me gustaba nada.- Bueno. Ya veremos. . . -Asentí sin detenerme en ningún momento, y en uno de mis geniales pasos, un matojo no quiso ser mi amigo, y se las ingenió para hacerme tropezar,casi caigo si no llega a ser por mi compañero, que me agarró por la cintura con una mano en uno de sus reflejos y me apegó a el.- ¡Hey! Cuidado... -Ese cuidado lo susurró una vez yo ya estaba pegado al calor de su cuerpo.. Dios.. Estaba ardiendo. Como no, yo tenía mis manos agarradas al brazo que me rodeaba.- Y.. Yo.. -Reaccioné y me aparté,rascándome de nuevo la nuca.- ¡Si! ¡Si! ¡Estoy bien bien! -Podía notarme un cierto rubor por la escena, pero creo que el contrario no lo notó.- Anda vamos... Si no se hará mas helado el tiempo y no te veo con pintas de soportar.
La oscuridad no parecía nada desagradable a su lado, en cierto modo, esta persona ayudaba a que en el extremo frío y en estas aburridas condiciones, nada fuera tan desagradable. Caminamos durante varios minutos y todo parecía igual, incluso nos llegamos a medio enzarzar en la típica disputa de "¿No hemos pasado por aquí?" Era agobiante. Llegamos a una zona realmente bonita, la verdad, pero de ciudad no tenía nada, solo era el final del acantilado, y bajo de el, las aguas del mar chocaban con furia, creando un sonido la mar de adorable; Aunque JongHyun, estaba en las suyas de que mi intuición era una mierda.- ¡Vaya! Al padecer alguien se ha equivocado.. -Me susurro en el oido de repente con una sonrisa de oreja a oreja, que manera de ser "Bromista", yo le saqué la lengua y después me eché el pelo hacía atrás orgulloso.- Bueno... Al menos dormiremos en un buen sitio...
¡Si! Y mas ahí. -Señaló a una zona, una roca gigante, mas bien, una pequeña montaña, dejaba una pequeña abertura hacía dentro de esta, era muy parecido a una cueva, pero sin llegar a serlo.- ¡Mira que bien! -Lo señalé con el y me acerqué con velocidad, mi curiosidad me pudo. Me metí dentro y el cambio de temperatura era mínimo, pero al menos nos salvaríamos del viento.- Bueno, no se está nada mal... -Sonreí a mi contrario poniéndome de forma cómoda, sentado y apoyado en la pared,empezando a frotarme las manos.- La verdad es que no. -Dice cuando se mete en ese pequeño refugio conmigo.- Aquí estaremos bien, si no viene un oso y nos mata. -Me mira ahora a los ojos cuando dice eso, si pretendía asustarme no tenía gracia.- No creo que esto sea una madriguera.. -Susurré mirando al suelo, empezando a dibujar formas con el dedo.- No se si será madriguera o que.. pero me gusta que me miren a los ojos cuando habló. -De repente agarró la mano con la que dibujaba, y le miré ahora a los ojos, parpadeando un poco y dándole una nerviosa sonrisa.- Lo siento.. Yo..
Es igual... Estas helado ¿No? -Elevó ambas cejas y se palmeo los muslos.- Anda, apoya aquí el cuello, dicen que tengo la sangre caliente. -¡Madre mía! Que confianzas se había agarrado este chico. Pero que razón tenía... No se como lo hacía pero frío no estaba, y yo solo soy vergonzoso cuando hago algo sin consentimiento.- Bueno... Si tu lo dices.. -Me rasqué la nuca y suspiré para ponerme como el contrario me había sugerido, Ah... Era como tumbarse en un cojín duro y bien calentito.- ¿Ves? Yo frio tengo muy pocas veces.. -Me susurra dándome una bonita sonrisa, agachándo la cabeza previamente para mirarme.- Dime. ¿De donde vienes? -Parpadeé un poco, es verdad, eramos completos desconocidos.- Pues vengo del... Norte.. Del muy al norte.. ¡De Alaska! -Estuve rápido inventándome el país, creo que no se notó la mentira.- ¿Alaska? Vaya... Por eso será que eres un cubito de hielo andante.. ¿No? -Torció el labio con un leve toque cómico, yo simplemente negué con una pequeña sonrisa y le puse la mano en la mejilla para enfriarlo.- ¿A si? Pues ahora me vas a decir de donde vienes tu para tener esa sangre -Le dí un leve empujón en la mejilla con esta y el apartó el rostro,para luego mirar adelante.- Yo... Vengo de.. Del sur, del muy al sur... ¡Nací en Australia! -Parpadeé un poco.- Oh... Bueno, entonces debe ser de familía. -Ahora el que echó a reir fue el.- Si mira. Será eso. -Me dio esa contestación en forma susurrante y su mano fue a acariciar mi frente y cabello, lo que me hizo dar un pequeño rubor por esa calentor.- De igual manera, habrá que salir de aquí.
Estuvimos un rato en silencio, por lo visto ambos estábamos cansados de caminar sin rumbo y eso no nos daba mucho de que hablar, el tenía la mano aún en mi cabello y miraba hacía delante,podía verse el horizonte del mar desde donde estábamos. Yo simplemente tenía los ojos cerrados pero solo estaba pensativo. "Tendrás que encontrarlo y poner fin a su vida" Me dijo el altísimo antes de bajar aquí, al parecer, aquí se había colado alguien que intentaba interferir en el bien y el mal, y por castigo divino, tenía que ir yo, el ángel negro de la familia, para hacer el trabajo sucio de eliminar a un demonio, maldita sea. No me considero un Ángel de notable, pero tampoco soy el peor, simplemente trato de parecer una persona normal, pero... Si tenía que obedecer, obedecería; Nunca se me ha pasado por la cabeza matar a alguien, pero no sería una mala experiencia si eso causa la salvación del equilibrio.
De repente, mi maraña de pensamientos fueron interrumpidos por la voz tenue del mayor.- KiBum.. Me haces daño.. -Abrí los ojos y el me miraba ahora.- Me la aplastas. -Se señala hacía a bajo, como estaba algo aturdido por los pensamientos me extrañé.- ¿Que te aplasto? -ladeé la cabeza, ¡Ah! Dios, miré por un segundo lo que se señalaba y parecía mas un monstruo que un paquete, parpadeé y me incorporé con rapidez.- ¡Lo siento! -Me llevé las manos al rostro ruborizado como un tomate y de repente se escucharon las risas del contrario.- ¡No te preocupes hombre,son cosas que pasan cuando te relajas! -Parecía decirlo de forma bromista, al parecer tendría razón en eso, pues no creo que se excitara conmigo, no lo veía homosexual.- Anda, ponte así mejor, así no te asustas. -Me tomó de la cintura con sus dos brazos y me acercó a el, pegándome,sentándome entre sus piernas abiertas, haciendo que apoyara la espalda en su pecho y la cabeza en su hombro, yo simplemente me dejé llevar por el, pues se estaba demasiado a gusto en ese cuerpo caliente y fibrado,mejor que cualquier cama.- ¿A que así estas mejor? -Me susurró en el oído con ambas manos en mi vientre, y las mias puestas en el suelo,- ¡Si! ¡Si! -Dije asintiendo rápidamente a causa del nerviosismo, y el para estar mas cómodo al padecer, puso su frente en mi hombro, sin apartar sus manos de mi vientre.- Pues ahora a descansar KiBum.
Desperté al día siguiente en la misma posición que ayer,solo que la respiración de mi compañero contrario era lenta y cálida. Salía de su nariz directamente a mi cuello, creando una leve sensación de cosquilleo,de calor... Era increible,pero tenia que despertarlo, pues como no, parecía que lo de ayer iba en serio. Toda la noche, durante algunos periodos de tiempo podía sentir como ese bulto se endurecía y presionaba mi espalda,incluso involuntariamente,empezaba a rozarse contra mi, era igual de desesperado como de excitante, pero bueno... Solo pensaba una cosa... Estaba dormido.- JongHyun.. JongHyun.. -Susurró acariciando la mano que rodeaba mi vientre y la sacudía un poco.- Vamos, ya es de día... -El contrario al fin parecía reaccionar y movió su rostro lo mínimo, rozando con sus labios mi cuello para después, restregar un poco su rostro en el, apartando sus manos para poder desperezarse a gusto.- Ahhh.~ Buenos días KiBum... -Dijo con una voz rota que dios, me había encantado.- Hm.. Veo que estas mas calentito.. ¿No? -Dijo dándome una pícara sonrisa para ahora colar sus manos por mi camiseta y así,poder ponerlas en mi pecho, dándome ese calor tan reconfortante, a lo que yo me hice el sorprendido y asentí, algo ruborizado.- Y... Y yo veo que tu no pierdes la calentor... -Dió una leve sonrisa y su mano fue a acariciar mi pezón, lo que me hizo sobresaltarme un poco.- Al contrario... Me lo has subido de tono. -Me mordió el oído con una suavidad extrema. ¡Dios! ¿Que hacía?.- J..Jong.. -Intenté aparentar estar sorprendido, pero muy en mis adentros deseaba que esto fuera a mas.- Ven,cállate. -Con una habilidad increible me puso de rodillas con el detrás en la misma posición y bajó sus manos a mis caderas,agarrando estas con algo de fuerza,mientras bajaba desde mi oído hasta la parte baja de mi cuello con su lengua, y simulaba pequeñas y profundas embestidas. ¡Que narices! Esto debía ser uno de esos sueños que no quieres que se acaben, por eso mismo jamás me opuse, solo eché el cuello hacía atrás y apoyé mi nuca en su hombro,dejándole espacio para atacar.- No sabes las ganas de follarte que tengo desde que te vi ayer. -Escuché ese susurró en lo mas dentro de mi mientras,una de sus manos ya no estaba en mi cintura, si no que estaba quitando la hebilla de su propio cinturón, haciendo que al poco esa bestía quedara libre de pecado, golpeando en mi espalda baja.- Ven, no sabes las ganas que tenía de estar calentita. -De un jalón ahora de nuevo con ambas manos en mis caderas me impulsó hacía abajo,haciendo que quedara a cuatro patas para seguidamente,bajarme patosamente los pantalones, hasta la altura de los muslos, escuchándose un leve gruñido.- Joder. mejor de lo que me esperaba. -Me asestó un azote en una nalga,poniendo esta al rojo vivo en nada de tiempo, haciendo que yo,por mi parte, soltara un fuerte jadeo y de nuevo llevara mi cabeza hacía atrás.- J..joder J..JongHyun... -Suspiré mientras el rozaba ahora su verga húmeda y hinchada por la separación de mis nalgas,amenazando con entrar en cualquier momento.- No hables joder... ¡No hables! -Chilló para de un inesperado y movimiento, entrar de golpe en mi interior,empezando así a moverse de una forma virtuosa, si, dolía... Demasiado, pero como un asqueroso animal en celo yo chillaba y gemía su nombre... ¿Que mas da? ¿Quien nos escuchaba? Ya que estaba en la tierra, algo tendría que hacer.
Después de una media hora de movimientos cada vez mas extremos y mejores, mi contrario amante no tuvo otra forma de terminar que en mis adentros, soltando todo el semen en el y por consiguiente, dejando un fuerte gemido que marcaba, si mas no, el final de este acto. Cuando ya estábamos mas descansados, el hizo un ultimo esfuerzo para salir de mi y caer de lado en ese suelo a mi lado, suspirando.- Buf... Que desentrenado estaba joder. -Yo hice el mínimo movimiento para con cuidado acomodarme boca a bajo con el rostro mirando al de el de lado,suspirando.- Pues imagina yo que era virgen... -Torcí el labio y el echó a reir de forma sádica.- Por cierto, bienvenido al mundo de los humanos, Angelito.
- El culto san Pedro cerró las memorias de su libro, y miró a sus alumnos.- ¿Y bien? ¿Que habéis aprendido sobre este relato compañeros?
-¡Que el sexo no trae nada bueno!
- No hay que fiarse de los descon..desconocidos..
-No hay que caer en el pecado.. ¿No?
- Hijos míos... En todo tenéis razón ¿Sabéis? Pero todavía no os he contado el desenlace de esta historia... Después de esa frase, el reino de los cielos desterró a KiBum, que a su vez, quedó preñado de un monstruo... ¿Y sabéis que? Paso de ser un alma pura.. A ser una demonicana y sin oficio ni beneficio. La verdadera moraleja de esta historia es: "Jamás te dejes llevar por la ignorancia,pues el diablo sabe mas por viejo, que por diablo."
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~MasterILYB~


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