jueves, 12 de marzo de 2015

Cenizas de la muerte~Capitulo 3: "Mirada"


Solo quedaban quince minutos de recreo, y yo ya tenía escrito el folio con esa asquerosa redacción que el profesor me había mandado… ¡Bien! Si la entregaba ahora, podría salir a tiempo para hablar con Jong o al menos, ver la luz del sol. Me levanté para no hacerle caminar a el y además no apartarlo de su lectura y le puse el folio en la mesa, a su lado, en una esquina de esta prácticamente y, para no quedar ridículo, le dije con un tono bajo para no estorbarle.
– P..Profesor.. He terminado…
El me miró con una ceja alzada de reojo y agarró el folio, vaya… Tardó cinco minutos en leer la historia, y para mi sorpresa, cuando acabó de hacerlo dio una pequeña y macabra risa, mientras negaba.
– Que asesinato mas mediocre. –Me dijo ahora clavando la mirada en mi con una sonrisa que no me hacía ninguna gracia.
– B..Bueno yo.. Es..Esto.. –Iba a decir algo, si, juro que iba a hablar, pero de repente se puso de pie en un movimiento bastante rápido… Dios, era demasiado alto, y cuando iba a mirarle a los ojos me puso la mano en el cuello y de un movimiento, me puso contra la pizarra, acorralándome en esta; No tenía palabras, solo notaba su respiración en mi frente por cosas de la altura, y además, todo su cuerpo pegado al mío, dándome una calor tan agradable como terrorífica, se acercó a mi oído y pude escuchar un susurro de este.
- Me parece que te voy a tener que enseñar mejores asesinatos…  -Esa voz acariciaba mi oído y me hacía sentir una sensación extrema, a mi me empezaban a temblar las piernas, no tenía palabras para decir, no me salía nada, solo sentía una presión muy fuerte en el cuello, y cada vez me notaba menos aire. Cerré mis ojos, el continuaba mirándome como si de un asesino loco se tratará, pero de repente sonrió de nuevo de esa manera tan macabra, y soltó el agarre del cuello, haciendo que de repente dejara escapar una fuerte bocanada de aire, todo parecía ensayado, porque nada mas soltarme, sonó la alarma del final del recreo, bendita alarma.El negó mientras veía que yo soltaba aire y caminó de nuevo a su mesa, mirándome de nuevo, sol que con la mirada entrecerrada.
- Si dices algo, te mataré, KiBum. –Susurró agarrando de nuevo su libro y yo con la mano en el cuello lo miré, ¡Maldita sea! ¡Ese profesor.. ¿Iba en serio?! No lo se.. Pero aún así asentí y me puse recto de nuevo intentando calmarme, aunque las ganas de salir de ahí eran extremas; tenía el cuello ardiendo, posiblemente habría quedado todo marcado ya que yo tengo la piel demasiado blanca, aún así no había un espejo para poder verlo.

Todos entraron de nuevo al aula, para mi sorpresa Jong primero, que rápido fue donde yo estaba, cerca de la pizarra a poca distancia de nuestro sitio.
 – ¡KiBum! Vaya.. Ha sido aburrido.. – Me saludo con la mano  mientras me decía eso, para después abultar sus morros, dejando una graciosa escena
 –S..Si.. La verdad es que aquí dentro.. También…  –Me lleve la mano al cuello para acariciármelo, me escocía. 
– Ya veo, te has ensuciado de tiza en la espalda. –Me dijo mientras ahora se tomó la molestía en sacudir un poco mi espalda para limpiar los restos de tiza que se me había quedado en la espalda tras ser arrinconado de tan mala manera. 
–Oh.. Es que me.. M.. Me.. He caído…- Iba a quedar como el patoso de turno, pero era mejor no decir nada, o tendría un mal problema, Jong negando algo incrédulo me susurró mientras ahora volvía a tomar mi mano y a la vez  provocaba un tonto rubor en mi.
 –Eres tan patoso… -Susurra mientras acariciaba mi mano y miraba estas. –Anda.. Vamos a sentarnos, no vaya a ser que te caigas.- Jaló de agarre de las manos para llevarme al sitio, tomando este de nuevo, y cuando me quise dar cuenta, el no estaba, el profesor MinHo había abandonado el aula, pues ya no le tocaba dar clase en ella.

Que aburrimiento… Las clases pasaban y pasaban y no había nada interesante en todo lo que quedaba de mañana, Jong a veces se dedicaba a comentarme cosas graciosas y así hacer que agarrara mas confianza con el, y los profesores se dedicaban a llamar la atención continuamente, mas que dar clase, lo que convertía a ese instituto en uno cualquiera. Salimos del aula bien rápido cuando dieron el aviso de fin de clase, pues eran las dos del mediodía y todos teníamos un hambre inmensa, seguro que mi padre estaría esperándome ahí fuera con su moto, pues se ofreció a recogerme antes de entrar al trabajo. Una vez fuera de ese edificio claustrofóbico y agobiante, estaba jong en la puerta. ¡Como podía ser tan rápido!

–KiBum, espera.- Me detuvo cuando iba a pasar por delante de el, pues mi idea era saludarle de pasada. 
–Vente conmigo, tengo moto y un casco de sobra en ella, puedo llevarte a casa si gustas…- Nunca vi persona tan simpática, y eso, hasta cierto punto era bueno.
 –Jong es..Es que mi padre me está esperando fuera… -Me rasqué la nuca, parecía un niño de tres años. 
–Oh… Bueno no te preocupes.. Entiendo...- Me susurraba con una sonrisa, cuando sin más, sentí que sus manos rodeaban mi cintura con una suavidad increíble, y que de una forma sutil pero directa, me apegó al cuerpo contrario, en un cálido abrazo, seguido de un susurro en el oído que me hizo ruborizar, como si fuera un tomate.
 –En ese caso nos vemos mañana KiBum.. –Ese susurro de los dos que hoy había vivido, fue mucho mas agradable que el anterior y mucho mas cálido, yo asentí y al cabo de unos segundos, este se separó de mi, rascándose la nuca, una acción muy cotidiana en el y que le daba cierto toque de ternura a ese cuerpo musculoso con unos ojos bien bonitos. –Bueno pues.. –Me dio una pequeña reverencia y caminó a su moto, que estaba cerca de la salida, y que además, era bastante bonita. –Hasta mañana.- Se subió a ella de una manera bien diestra y arrancó, para en seguida marchar y perderse en el trazo de la carretera.

Yo estuve esperando por diez minutos sin ninguna novedad, simplemente la gente poco a poco iba abandonando el instituto como era normal y sin armar mucho escándalo, todos eran independientes para marchar solos por su cuenta o acompañados de compañeros, pero yo… Yo prefería estar con mi padre, era bastante protector; Sobre el cuarto de hora ahí estaba, mi padre a una velocidad bastante notoria se paró en frente de mi y me saludó, ofreciéndome el casco, al parecer teníamos prisa porque mamá tenía preparada la comida y no podíamos hacerla esperar mucho, así que no tardé en ponerme el casco y de un modo torpe subir a esa moto, que mas parecía un Transformer.

Una vez subido mi padre arrancó, y antes de marchar, un coche color negro de gama alta se detuvo a nuestro lado, yo, justo antes de bajarme la visera me volteé curioso, era el, era el profesor, me estaba mirando y no de un modo normal, era perturbadora esa imagen de esos ojos mirándome a través del cristal tintado de ese coche, parece que el tiempo se había detenido en mil años, pero mi padre apretó el manillar y me sacó de esa pausa, haciendo que me agarrara a el con una mano y con la otra, poder bajarme la visera, volviéndome a voltear para mirarle, pero era tarde, mi padre había salido de la escena a gran velocidad.

~MasterILYB~

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